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noticias de la categoría: FEDERAL A > DOUGLAS HAIG

A 33 años del Ascenso al Nacional B 15/06/1911

“Era un equipo de hombres”

A 33 años de aquél 14 de junio de 1986, Rubén Rossello recordó en La Gloria o Devoto una vez más aquella gesta histórica para el deporte de la ciudad. El “Negro”, con la humildad que lo caracteriza, se refirió a la conformación ideal de ese plantel que se consagró en Tandil frente a Olimpo, y llegó al Nacional B. Además, el polifuncional jugador revivió los momentos claves de esa campaña en la Liguilla, y lo que debió esforzarse en lo personal para disputar durante las temporadas posteriores la máxima categoría de ascenso ante potencias. 

Un 14 de Julio de hace 33 abriles, el rojinegro empezó a escribir la historia de éxitos en el deporte de la ciudad al vencer 1 a 0 a Olimpo de Bahía Blanca en Tandil y así ascendió: “Douglas siempre tuvo un buen equipo y tuvimos la suerte de salir campeones siempre en Pergamino, y cuando nos tocaba jugar el Regional siempre quedábamos ahí, hasta que llegó el ´86 y se pudo concretar lo que habíamos trabajado durante tantos años y pudimos lograr un título muy importante para Pergamino”, comenzó Rubén Rossello, uno de los héroes de entonces.

Este cuento arrancó con Peñarol en La Feliz: “El primer partido que jugamos con Mar del Plata terminamos 1 a 1 de visitante, creo que fue 1 a 1 de local y fuimos a definir a La Plata y tuvimos la suerte de pasar. Fue muy duro y el equipo sabía lo que quería. Era un equipo de hombres con mucha experiencia y eso hizo que todo saliera bien”, indicó el polifuncional.

Y el rival del cierre, fue nada menos que Olimpo de Bahía Blanca, el candidato de todos: “En ese momento era el súper equipo de la liguilla. Cuando nos tocó la final ese partido nos mandaban a jugar en Ferro, pero se llegó a un acuerdo de jugar en Tandil para que ellos fueran y llenaran la cancha”, aseguró el “Negro”.

El desarrollo de aquél encuentro, con el plantel de Echecopar, todavía ronda la cabeza de Rossello: “Me acuerdo de todo como si lo hubiera jugado hoy. Juan era una persona muy sencilla, explicaba de una forma muy sencilla de cómo jugar el partido, de cómo ir manejándolo y teníamos jugadores de mucha experiencia como Grimoldi, Daniel Castro, Delménico, Digilio, entonces no había tanta explicación, sino más bien motivación. Juan era una persona que en la semana explicaba muy bien lo que quería, con eso bastaba para ir a la cancha y jugar y unos movimientos en el pizarrón. En ese sentido era un fenómeno. Salimos con toda la tranquilidad del mundo, sabíamos que es lo que queríamos, salimos a pelear en todos los rincones y Daniel se iluminó y logramos la clasificación”, señaló.

Tras esa epopeya, el “Milan de Pergamino” jugó durante 13 campeonatos la máxima categoría de ascenso, y el ex Guaraní Antonio Franco debió esforzarse para estar casi en todos: “Yo pensaba que había que dejar todo dentro de la cancha, cosa de no reprocharme nada después, y yo entraba con eso, y aparte trataba de jugar a la pelota, cosa que no era nada fácil, porque la B Nacional en esa época era difícil porque Douglas se nutría de lo local y era difícil. Encontrabas equipos como Lanús, Banfield, Huracán, que venían con experiencia en Primera. Era muy difícil, nos llevó un tiempito adaptarnos pero si el jugador se entrega las cosas salen bien. Después podés ganar o perder pero lo importante es dejar todo”, manifestó.

Volviendo a la tarde de la consagración, quien fue DT de la institución en el Federal A pasado, no olvida los últimos instantes del cotejo donde tuvieron que bancar el resultado: “Faltaban 6 minutos, se nos venían de todos lados pero nosotros teníamos una defensa extraordinaria, aguantamos esos 6 minutos pero la alegría cuando el árbitro pitó fue inolvidable, como el abrazo que me di con Juan cuándo terminó. El partido terminó cuando Grimoldi pateó y a un metro del arco el árbitro lo terminó. No íbamos a protestar nada porque en realidad era un 2 a 0”, añadió.

En la despedida, Rubén rememoró lo que fue el recibimiento del colectivo de los jugadores y el cuerpo técnico: “Douglas había ganado la liguilla, no sé si fue un sueño. El recuerdo que tengo fue de cuando llegamos a Pergamino, fue algo increíble. La gente ya nos estaba esperando desde Rojas, fue algo extraordinario”, concluyó.